jueves, 1 de octubre de 2009

De la oscuridad de nuestra conciencia



Los seres humanos en su mayoría
somos prisioneros de nuestro estado de conciencia,
atados con las cadenas de la ignorancia
prisioneros somos de la incultura, para nuestra desgracia.

Como en la alegoría de Platón y su caverna
somos presos de nuestra oscuridad espiritual,
atados a rutinas como pesadas cadenas
sin pensar ni en el como, ni si se puede salir,
vislumbrando otras posibilidades para mejor vivir.

Debido a la obnubilación de los sentidos
y a nuestra ofuscación mental en lo material,
en zombis nos convertimos, muertos andamos
sin posibilidad de salir de la nebulosidad material.

Sólo los más fuertes, son capaces de desatarse
de atravesar esa oscuridad y de las cadenas desligarse,
viendo el final, para un comienzo del despertar
a la vida real, sin falsedades ni oscuras vanidades.

Ignorantes permaneceremos hasta que despertemos
pobres enajenados, por potencias oscuras maniatados,
salgamos ya de tanta mediocridad y vulgaridad,
de la rutina material que nos rodea como la negra brea
despertando hacia la espiritualidad que nos rodea.

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