martes, 20 de octubre de 2009

Pisando Rosas



Te dejaré un camino de rosas,
desde la tierra fértil hasta la alcoba,
rosas sin espinas para que las pises
y te fundas en sus mismas esencias.

Fuerza y olor a brisas dentro de la estancia,
temblores, nubes y rumores en la inconstancia,
dentro besos apasionados, sentimientos encontrados,
afuera, lúgubres nubarrones ya olvidados.

Siento la estela de tu fluir innato, en arrebato,
me siento vivo como pez en su morada,
protegido del frío del desamor lacerante,
arrullado por tus caricias de dulce amante.

Un camino de rosas para que las pises y recuerdes,
que mi amor es muy grande e inmutable,
siendo fiel por naturaleza diluyéndome en tu esencia,
como un Santuario donde poder refugiar tu belleza.

Siente mi viveza en tu seno ardiente,
siente mi amor en tu cuerpo, en tu alma,
ensanchando el corazón que más te ama,
reavivando la llama de mi pasión fulgente.

Una segunda oportunidad



Que mal me sabe no haberme dado cuenta antes,
lo que tenía en mis manos y dejé escapar,
por no saber vivir el ahora, en tiempo presente,
un gran amor se fue, un cariño que dejé escapar.

Un bello romance como mariposas con alas nuevas,
el mundo entero teníamos a nuestros pies,
volábamos como libres, sin cadenas viejas,
errantes en tiempo y espacio, los compromisos para después.

El momento era ahora, ni mañana, ni un futuro ¡tal vez!
el miedo a la aprobación de los demás,
forjaron una desconfianza y una separación cada vez más,
se nos fue el presente, y vino el pasado otra vez.

Espero enmendar mis errores por el bien de los dos,
todo lucirá con los rayos del sol, con nueva visión,
volveremos renovados por el camino del amor y la pasión,
seremos de nuevo mariposas, con alas nuevas,
y volveremos a danzar bajo el sol, con el fuego del corazón.

Ven ahora, déjalo todo, aprovechemos cada minuto,
detengamos el tiempo en el ayer,
realicemos juntos nuestros sueños, ahora, en este momento,
y el futuro vendrá por si sólo........... nada hay que temer.

Mi amor por tí



Siento por tí lo que nadie ha sentido,
como una sinfonia Mozartiana bien afinada,
notas que resuenan en el tímpano del oido,
y mis vibraciones se aceleran al oirte, niña amada.


Bañado por tus efluvios de amor,
como la espuma marina cambia de color,
siento elevarme por encima de olas inmensas,
y revolcarme por prados y dehesas.


Suerte tengo al encontrarme contigo,
percibir tus roces, sentir tus besos,
tus caricias me hacen palpitar hasta mis huesos,
tus ojos despiertan en mi la pasión y su fuego.


Ni el dinero ni la fama pueden competir con tu alma,
la causa y el efecto no hacen mella en tu karma,
tu sencillez y tu candor, llenan por completo mi corazón,
el sentirme unido a ti, me nubla a veces mi razón.


¡Que locura es esta la que siento!
¡como puede haber un amor tán intenso!
vibrando al tempo de un pizzicato,
dirigiendo mi cuerpo con la batuta de un poseso.

Penando su destierro



Desterrado de sus habitáculos,
deambulando sin parar,
harapiento,
demacrado,
ataviado con su abrigo,
buscando entre basuras,
removi éndole sus entrañas,
loco por sus hazañas,
anda mendigando
su alma, por un puñado de comida.

Con una botella de vodka en una mano,
alucinando Dragones
que le persiguen
escupiendo fuego,
como el mismo vomita su ardor,
escupiendo sus ayeres
de dicha, lucha y dolor.

Sin rumbo fijo,
atrapado en su vorágine vida,
sin que nadie le ayude,
sin que nadie le mire tan siquiera,
ni un aliento amigo
que alivie su perra vida.

Rebusca en su conciencia la cordura
cuando ebrio se encuentra,
hurgando en los por qué
en los comos y cuandos
de este descenso al averno...
a su particular infierno
donde moran sus recuerdos,
donde habitan sus temores y miedos.

No recuerda familia alguna,
solo tiene sus amigos,
desterrados como él,
apartados de la ""benevolente sociedad",
como parias leprosos,
viviendo en el submundo
como ratas,
sin la "valía suficiente"
para integrarse en la comunidad.

La oscuridad le sigue,
le acecha,
sus Dragones y Caballeros negros
como lapas de pensamiento
le atormentan,
continuamente,
sin que pueda evitarlo,
sin poder esquivarlos.

Son su mejor presa,
la mejor carnaza que morder,
la mejor sangre que absorber,
el mejor cerebro.........
para enloquecer.

Meditación



Con el corazón desgarrado en mil pedazos,
fuegos fatuos subiendo y bajando,
como serpiente flamígera devorando mis trozos,
intento calmar mis recuerdos meditando.

Como caballero cruzado en mil batallas,
no daba tregua ni cuartel a mis pensamientos desbocados,
que cual furia salvaje arremetían éstos,
en actitud meditativa intentaba calmarlos.

Abstrayéndome de mil ruidos y recuerdos,
controlando mi mente, acallando mis sentidos,
respirando pausadamente,
mi corazón ralentizaba su ritmo lentamente.

Agudizaba mis oídos, sentado en arena blanda,
escuchaba el griterío de las gaviotas,
quitándose los peces unas a otras,
ruido ensordecedor de una gran bandada.

Las burbujas de la espuma marina estallaban,
chocando las olas en salientes peñascos,
que hasta los pájaros callaban,
asomando tímidamente sus picos en los riscos.

Mis pensamientos se fueron apagando,
mis recuerdos se fueron marchitando,
sólo quedaban mis sentidos externos,
también estos se fueron aquietando.

Como Ave Fenix, renaciendo de sus cenizas,
el huracán flamígero se fue apagando,
mi corazón se fue enfriando y ralentizando,
renovando mi espíritu con nuevas fuerzas.

Tumbándome en la fina arena, con el cielo azulado,
dejando volar la imaginación hasta alturas insospechadas,
tocando las nubes con mis manos delgadas,
cabalgando en auroras boreales en el techo estrellado.

Nunca es tarde



Tengo la boca como óxido ferroso,
amarga hasta la hiel, por falta de tus besos,
que por cobarde a veces y otras pretencioso,
he perdido el aroma, el néctar y el dulzor de tus labios.

Mi sangre se impacienta y en coágulos se detiene,
mis fluidos chocan unos contra otros desbocados,
nervios acrecentados por dudar de quien me sostiene,
sólo pido al viento tragar su brisa a grandes bocados.

Hoy me pasa factura la soledad, tu desplazamiento,
tus palabras mudas, mis sollozos a gritos,
hoy tengo ansias de amor como el agua de mis geranios,
nunca es tarde para volver a ver tu rostro al viento.

Nunca es tarde para saborear el roce de tus vellos,
el sentir de tu boca pegada a la mía cuando amanecía,
lo electrizante de nuestros cuerpos pegados,
despertando en un mundo de ensueños cada día.

Nunca es tarde para empezar donde lo dejamos,
sin echarse las culpas, sin morderse los labios,
nunca es tarde para el amor que nos profesábamos.

No me beses a oscuras



No me beses a oscuras que perder tu figura no quiero,
no me beses a oscuras que tus pupilas siento,
sin tanto aspaviento tu luz capto al momento,
es la que irradian tus ojos, es la que de ti quiero.

Quiero percibir cada pliegue, cada relieve,
quiero sentir vida en tus pieles,
por eso la luz es mi aliada en oscuros
deseos, de poseerte sin que te repliegues.

No me obstruyas con eclipses de sombras,
ni con fantasmas de tinieblas rotas,
rasgaré ese velo por la fuerza y conquista,
hasta que tu mirada me sea fija, y no arista.

No me beses a oscuras cuando de noche te desvistas,
que a plena luz te entregues con tu alma y vida,
que oliendo tu esencia obnubilas mi conciencia,
sintiéndome indefenso ante tus manos vacías.

Bésame a la luz del día, con el Sol fulgurante,
que pueda contemplar sin nieblas ni galernas,
tu desnudez perfecta, tu mirada cristalina,
como la luz que atraviesa mi joya diamantina.